En el futurista mundo de Gattaca, donde los bebés pueden ser elegidos genéticamente para enfrentarse mejor al mundo, también se encuentra Vincent, nacido fruto del amor y no del laboratorio. Sobrevivir en este ambiente no le resultará fácil. Eso sí, hay que tener cuidado porque las exigencias de la sociedad del futuro serán también mayores, se tiende a la búsqueda de la perfección.

